Ficha Zoológica Nº 14


Las Hormigas de la Tribu ATTINI

Solo las hormigas y el hombre practican la agricultura. Muchos millones de años antes que el hombre aparecieron sobre la tierra, estas hormigas y poseían toda la técnica de realizar un cultivo sin contaminación y sin plagas.

En el Uruguay, varias son las especies de la Tribu Attini (hormigas cortadoras) que cultivan hongos. El género dominante en todo el país es Acromyrmex spp., Atta es poco frecuente, solo en el norte del país se ha extendido, proveniente del Brasil. Es una plaga muy difundida, debido a que utiliza todo tipo de vegetales, los silvestres y todos los cultivados. Las hojas son cortadas y acarreadas por las obreras del nido. Allí son sometidas a manipulaciones por las obreras mas pequeñas y la papilla resultante va a servir de sustrato para el cultivo del hongo.

Para salir o llegar al nido hacen un largo recorrido por caminos bien marcados y libres de vegetación, señalados por feromonas y por acción mecánica.

Los nidos son apigeos, pero algunas especies son hípogeas. En el interior del hormiguero está la colonia dentro de la "olla" o pequeñas oquedades en donde prosperan los jardines de hongos. Estos necesitan cuidados especiales y sobre todo una temperatura que va de 24º a 30º C. El hongo que cultivan es un basidiomiceto del grupo de los agaricales, una de las especies más conocidas es Rhozites gongylophora. Hay una simbiosis estrecha entre el hongo y las hormigas cortadoras. Lo que utilizan como alimento son las formaciones que aparecen sobre el micelio, pequeñas cabezuelas llamadas góngilos.

Dentro de la honguera vive la colonia, que está integrada por un contingente de obreras polimorfas, la reina, los huevos, las larvas y las ninfas. De agosto a octubre encontramos las larvas y las ninfas de los sexuados y al final los adultos alados. La cúpula del nido está formada de capas de tierra y paja o de paja y después tierra, la construcción depende de la especie. Esta estructura está recorrida por galerías, orificios y túneles, lo que facilita la circulación del aire y el control de la temperatura.

Al exterior del nido vemos un montículo de color ocre, al que le llamamos "basurero", allí se depositan todos los deshechos, que día a día las obreras sacan afuera, manteniendo la honguera limpia y sin contaminación.

Estas hormigas producen un sonido, que da la señal de alarma ante un peligro de la colonia, lo que estimula a congregarse. Pero además, hay una serie de feromonas que en su conjunto mantienen la cohesión de estos individuos.

A título de ejemplo, podemos citar algunas glándulas como las anales y las mandibulares que integran un sistema de alarma, segregando feromonas especiales. El buen crecimiento del hongo se debe a las feromonas que segrega la glándula metatorácica, como ser la Mirmicasina que actúa como herbicida, evitando la proliferación de hongos inferiores, el ácido Indolilacético, que fomenta el crecimiento del hongo y el ácido Fenilacético, que mantiene la honguera libre de bacterias.

Los caminos incipientes son marcados por las feromonas del rastro. El hombre aún no ha podido tener cultivos libres de plagas y ha tomado y ensayado las sustancias que producen las hormigas para mejorar sus productos. Siempre los insectos nos enseñan algo.

Autor:Lucrecia C. de Zolessi

Noticias de la SZU - Nº 26 - Diciembre 1988